Lo que notarás en los siete son los gatos: cincuenta y ocho entre estas habitaciones, unos ocho por café, en el mostrador, en el sillón y en la silla que alguien quería. Nadie pone un solo gato. Lo segundo es que casi todas tienen gente dentro, sentada a una mesa con una taza, y eso es lo que convierte un conjunto de muebles en un café.
Van de treinta y cinco a sesenta y dos stickers. Todo lo que hay viene de la misma lámina de doscientos cuarenta y seis que recibes al empezar.







