Son las habitaciones más contenidas del sitio, y las más parecidas entre sí: cinco personas con la misma lámina llegaron todas a algo dispuesto en vez de acumulado, de cuarenta y uno a sesenta stickers cada una, con la cama haciendo el trabajo y las paredes tranquilas.
La sorpresa son los gatos. Veintiuna de las piezas de estas cinco suites son gatos y animalitos, más que ningún otro tipo, en el mundo más formal del juego. Todo el mundo, por lo visto, llega al hotel con un animal.





